domingo, 2 de agosto de 2015

Primer episodio de "Partners in Crime"











“Partners in Crime” es una nueva serie protagonizada por los menos conocidos de entre los detectives creados por Agatha Christie, Tommy y Tuppence Beresford interpretados respectivamente por David Walliams y Jessica Raine. Ya existía una serie de 1983 protagonizada por Francesca Annis y James Warwick que como algunas otras de la época parece tener decorados de cartón piedra. Por ese motivo si las comparamos, uno de los principales alicientes de la nueva serie sería la cuidada producción de la BBC.

En la más pura tradición Agatha Christie el primer capítulo, “The Secret Adversary” comienza en un tren que recuerda al tren azul o al Orient Express. Sin embargo, existen algunas diferencias respecto a las historias de Agatha Christie, “The Secret Adversary” tenía lugar tras la Primera Guerra Mundial y la mayoría del resto en los años 20 mientras que en la nueva serie todas tienen lugar en los años 50. Si originalmente Tommy y Tuppence vivían en Londres y no tenían hijos (en “The Secret Adversary” no estaban ni casados), en la moderna viven en un pueblo y tienen un hijo ya en edad escolar. El cambio de período histórico no tiene gran importancia y la adaptación no es muy difícil. Por el contrario situar su hogar en un idílico pueblecito y añadirles un hijo da un tono de domesticidad que no tenían las novelas ni la primera serie. El matrimonio Beresford contrastaba con Poirot y Miss Marple por su audacia y su juventud. A diferencia de Miss Marple eran urbanitas y aunque sus medios económicos eran más limitados que los de Poirot, disfrutaban de los atractivos de la vida nocturna de Londres. Los Beresford son una pareja de esas en las que los opuestos se atraen y el personaje de Tommy es el contrapunto serio de la más alocada Tuppence. Sin embargo, creo que James Warwick conseguía hacerlo más simpático que David Walliams. Jessica Raine en cambio sí tiene el jovial encanto del personaje. Habrá que seguir el resto de los episodios y ver como evoluciona para juzgar.

miércoles, 29 de julio de 2015

Pongamos que hablo de Madrid


Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.

Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.

Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.

El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid

martes, 28 de julio de 2015

Madrid: El ultimátum de Bourne (2007)




La entrevista entre el periodista Simon Ross y su informador aparentemente tiene lugar en Turín, pero en realidad se desarrolla en el Café del Príncipe, Plaza de Canalejas 5 (foto 1) que puede pasar perfectamente por una cafetería italiana si se pone capuchinos a los clientes y se les viste con jersey de cuello vuelto.


Estación de Atocha de Madrid.



El apartamento de la CIA en Madrid está situado en la calle de la Virgen de los Peligros, 10. Por las inmediaciones también tienen lugar escenas de acción.





En las dos últimas capturas aparece el bar de carretera de las escenas finales de la parte de Madrid y es tan perfectamente anodino que podría estar en cualquier parte. Por lo que he leído por internet se trataría de Getafe.

Berlín: El mito de Bourne (2004)









lunes, 27 de julio de 2015

París: El caso Bourne









“Bourne Identity” (El caso Bourne) es la primera de una saga de películas basadas en las novelas de espionaje de Robert Ludlum. Ha sido adaptada dos veces, en 1988 se realizo una miniserie para televisión con Richard Chamberlain y Jaclyn Smith como protagonistas. En este primer intento la trama permanece fiel a la novela original. En el remake de 2002 una parte de la novela, la relativa a Carlos (el chacal) se desecha. Carlos fue un asesino a sueldo y terrorista bastante famoso en los años 70 que actualmente cumple cadena perpetúa en una cárcel francesa. Este personaje también ha sido fuente de inspiración para la excelente “El día del chacal” (1973) y “Chacal” (1997). En la versión de 2002 se puede decir que Bourne y Carlos se unen en la misma persona. Si en la de 1988 Bourne era tan sólo un espía que había fingido ser un asesino, en la de Matt Damon los peores temores del amnésico Bourne se confirman, realmente ha sido un asesino a las ordenes de la CIA.  El cambio es bastante significativo ya que supone no sólo que la audiencia está dispuesta a aceptar que el héroe en el pasado haya matado a sangre fría, sino que además la propia CIA es una organización corrupta y capaz de todo. 

La versión moderna es mucho más rápida y hace primar la acción mientras que la mini serie cuenta con su larga duración para dar profundidad a los protagonistas. Richard Chamberlain tiene la oportunidad de mostrar la habilidad de fingimiento de Bourne que se hace pasar por varios personajes. Su Bourne es mucho más vulnerable, dubitativo y sufriente que el moderno. Matt Damon como Bourne no duda, parece recuperar instintivamente todas sus habilidades y sus conocimientos de lenguas extranjeras a medida que es puesto a prueba. Y es obvio que el actor se preparó a conciencia aprendiendo artes marciales para las escenas de acción. 

Richard Chamberlain que ya había entrado en la cincuentena da una imagen más paternal (y sus jefes de la CIA parecen directamente abueletes). Matt Damon aunque ya tenía 32 años cuando se realizó la película aparece sin embargo excesivamente juvenil. Aunque no se sabe con certeza la edad del personaje quizás lo más acertado sería ni un hombre de 50, ni un joven de 20, sino un espía experimentado en torno a los 30 y tantos. En cuanto a la protagonista femenina, Jaclyn Smith se adapta perfectamente a la sofisticada mujer descrita en las novelas, una economista con un puesto importante en el gobierno canadiense. Franca Potemke por su parte igual que Damon da una imagen mucho más juvenil y hippy-hipster (ella y Damon podrían pasar por dos jóvenes viajando en Interrail).

Como en el caso de la tortuga y la liebre probablemente la mayoría si tuviéramos que apostar nos quedaríamos con la versión más dinámica y moderna. Sin embargo, sería más justo comparar la miniserie con otras de espionaje de la misma época como “La hermandad de la rosa” de 1989. En cuanto a que actor es el más adecuado, habría que preguntarle a Ludlum el creador de la saga de novelas, pero falleció justamente cuando la primera de las películas de Matt Damon como Bourne estaba en preparación.  
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